26 noviembre 2015

EL MUDEJARILLO(1) JOSÉ JIMÉNEZ LOZANO

dirigida por el profesor Ojeda. 
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Veamos que nos dice la Enciclopedia virtual de:  Mudéjar
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La visita
p.9..."Había entrado en el pueblo sobre una mula engualdrapada y con montura de seda azul, envuelto en su capa negra sobre la roja vestidura, y guantes rojos, sombrero rojo; abriéndose paso con su cortejo de clérigos"....
..."Y junto a la iglesia del pueblo, en un estrado adornado con reposteros, estaban los hidalgos y los nobles"
..."Y también estaban allí las damas [...]y asistidas por algunas dueñas y criados, esclavillos o esclavillas moriscos o negros [...]y con cirios en las manos, o bandejas con monedas de oro.
Descabalgó allí su señoría, el enviado de nuestro señor el obispo de Ávila "[...]
p.11..."en la iglesia, los hombres enlutados, las mujeres enlutadas, sentadas sobre sus piernas, con niños a su alrededor, dormidos o lloriqueando"
p.12..."una pobre mujer joven, un poco adelantada en la fila, que tenía un niño en brazos y otros dos dormidos sobre su halda.
El Visitador se enfureció[...] y volviéndose a su cortejo gritó de nuevo la conminación mientras señalaba a aquella mujer enlutada:
-Hago cargo a vuesas mercedes de esta pobreza."
p.13[...]"Y en la iglesia de Fontiveros ya no brillaban el oro ni la plata, los reposteros y colgaduras, las casullas de seda, las crismeras de plata

Las averiguaciones
p.17...Que la dicha Catalina Álvarez....era viuda de Gonzalo de Yepes, que era de familia noble y de sangre limpia por los cuatro costados.

La casa
p.19 [...]"La casa de la viuda de Yepes y sus hijos, que estaba en la calle nueva, no era suya [...]
[...]En la alcoba, la ventanita tenía también su pañizuelo blanco para que no entrase frío y el sol del verano"

Los antepasados
p.21...Lo que digo es que la señora Catalina y Gonzalo, su marido, los padres del niño, eran de Toledo y este Gonzalo se llamaba Yepes, por lo que a ella la decían «la de Yepes»
[...]los padres de Gonzalo éstos sí que tuvieron que ver con el Tribunal y se tuvieron que reconciliar, dicen.
[...]cuando se es pobre, ¿qué se hace? Pues callar.  .
p.23[...]Porque ¿de dónde viene el pobre? Que no es que te encuentren ya en tus abuelos o bisabuelos o tatarabuelos o más arriba un judío o un moro, que a lo mejor lo encuentran, sino que encuentran todos los otros menesteres y oficios que tienen que hacer los pobres para comer


La botica
p.25[...] en la calle de Cantiveros, según se va a este pueblo[...]tenían el telarcillo
p.26[...]lo más bonito de recordación que queda en la memoria[...]fue el año que vinieron los doctores de 
 Salamanca a hacer una visita a las boticas de Fontiveros, que eran tres y la primera era la del licenciado Pero Sánchez que estaba en esta misma calle nueva de Cantiveros
p.27 [...]que daban aromas maravillosos que salían por la puerta y la ventana de la botica y las de toda la casa y llenaban la calle entera"
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A modo de explicación

Al comenzar la lectura, y repasar los 56 títulos-capítulos- que aparecen en el Índice, se da por seguro, conociendo otros escritos del autor José Jiménez Lozano, que en este libro vamos a encontrar una preciosa recreación poética de San Juan de la Cruz, y, va a ir respaldado por una profunda documentación.
La verdad es que todo lo relacionado con la persona de este sencillo fraile y gran místico, siempre nos mueve a simpatía, pero tras estas páginas nos produce un gran cariño todo su entorno familiar, a la vez que comprendemos mejor cómo se vivía en aquellos años en los que además de luchar duramente por la supervivencia, en esa sociedad oscuramente religiosa había que demostrar la limpieza de sangre, que de forma obsesiva se investigaba y perseguía. 

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Copio de Wikipedia
San Juan de la Cruz
"San Juan de la Cruz, cuyo nombre secular era Juan de Yepes Álvarez y su primera identificación como fraile Juan de San Matías (FontiverosÁvila,España24 de junio de 1542 – ÚbedaJaén14 de diciembre de 1591), fue un religioso y poeta místico del renacimiento español. Fue reformador de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo y cofundador de la Orden de los Carmelitas Descalzos con Santa Teresa de Jesús. Desde 1952 es el patrono de los poetas en lengua española."

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https://www.youtube.com/watch?v=4a3-BWzrXQY
Dirección y presentación: Francisco de Oleza Le Senne
Invitados: Secundino Castro Sánchez, Carlos Ortiz, José María Poveda de Agustín, José Vicente Rodríguez y Henry Teissier. Lectura: José María Rodero
Música: Federico Mompou (min.27,17)
(TVE -año 1990)
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FLASES 


10 comentarios:

Ele Bergón dijo...

Ya veo que has encontrado El mudejarillo, la verdad que es una delicia de libro. Dice tanto en tan corto espacio.

Besos

PENELOPE-GELU dijo...

Buenos días, Luz:

Me costó menos pasos que a tí, pero sí, al final lo conseguí.
Cada lector de la biografía y de la obra del poeta se forma una imagen y se imagina las circunstancias que envolvieron la vida de Juan de Yepes. En el mudejarillo encontramos una muy bonita recreación, en la que también destaca la figura de su madre, Catalina.

Abrazos

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Me alegro de que te haya llegado a tiempo. Y ya veo que le has sacado jugo a la novela. Gracias por los enlaces, que enriquecen la lectura. Y por ese resumen de citas tan acertadas.

María del Carmen Ugarte García dijo...

Este es también un libro de personajes, no solo la figura del protagonista, sino también de todos los que le acompañan. ¡Qué gran acierto es Catalina! ¡Cuántas Catalinas hemos conocido en Castilla, capaces de compaginar la cocina, el telar, el ganarse el sustento...!

PENELOPE-GELU dijo...

Buenos días, profesor Ojeda:
:)
No sabe cuánto agradezco este comentario. Leyendo su texto, en la entrada de su Blog correspondiente a la lectura compartida, pensaba que me había suspendido.

Un abrazo.
P.D.: Su post y fotografía de los ciclámenes, casi me ha llevado a hacer un examen de conciencia.

PENELOPE-GELU dijo...

Buenos días, María del Carmen Ugarte García:

Casi hemos podido ver la imagen de Catalina, con los tres pequeños, el día que llegó el Visitador con su cortejo. Y buscar espárragos y berros, y hacer un alto en su trabajo del telar, saliendo a respirar a la puerta de su casa. Y tan limpia, y... ¡"arquitecta"!.

Un abrazo.

P.D.: Disculpadme el retraso, pero me iré pasando por vuestros blogs, en cuanto me vaya poniendo un poco al día con las lecturas pendientes.

Abejita de la Vega dijo...

Un hombre sabio y bueno que no teoriza ni da sermones. Así ve el autor a San Juan de la Cruz. Un mudejarillo fascinado por las cosas más sencillas y naturales, alguien que abandona el libro para coger la bacinilla y aliviar a un enfermo que vomita. ¿Pobrecillos! Alguien ensimismado en lo que ama ¡espabila hijo! El hijo de la señora Catalina, morena como una esclavilla, tejedora de sol a sol, trac trac trac. ¡Qué libro más hermoso éste! ¿Cómo cabe tanto en un libro tan pequeño?

Un abrazo Gelu

Amapola Azzul dijo...

La vida era sencilla pero complicada a la vez. Me pregunto si igual que ahora aunque no haya ya ninguna oscura religiosidad.

Un abrazo Gelu y buena semana.
Un placer pasar por aqui.

PENELOPE-GELU dijo...

Buenas tardes, Abejita de la Vega:

Parece que todo lo relacionado con Juan de Yepes debería haber producido simpatía y buenos sentimientos a los humanos que le conocieron en su vida o a través de sus escritos . ¿Cómo pudo provocar tanta crueldad, envidias y miserias a los inquisidores?
Un precioso trabajo de don José Jiménez Lozano. Y nuestra suerte de leerlo y comentarlo en La acequia.

Abrazos.

PENELOPE-GELU dijo...

Buenas tardes, Amapola Azzul:

El autor, desde el comienzo, con la llegada del Visitador y su séquito a la adornada y ostentosa iglesia de Fontiveros, hace una descripción de la pobreza en las gentes, y del hambre. Y el contraste con el lujo de los nobles, las damas enjoyadas y servidas por dueñas, criados, esclavillos moriscos o negros.
Y vemos la conformidad, sencillez y trabajo de Catalina de Yepes.

Abrazos