Cómo agradezco que mi primer amor viva aún en mi corazón cómo agradezco que ese maravilloso recuerdo permanezca hermoso en el tiempo cómo agradezco que aquel amor primero no llegara a buen puerto evitando que a base de años de rutinas y despechos acabara ardiendo en el infierno.
Me pareció precioso, porque
aunque se deduce por sus versos que el amor que canta el poeta no llegó a prosperar -a la manera que se acostumbra a considerarlo así-, el
enamorado conservaba su recuerdo como un tesoro, tan valioso, que era feliz de
que no hubiera sufrido el desgaste con que el tiempo y la rutina, de modo casi
implacable, arañan con su huella las relaciones.
Se me ocurrió acompañar el texto
con la versión de esta canción, solicitada a mi pianista favorito.