La satisfacción que se siente cuando en un trabajo de investigación literaria, o de cualquier tipo, se encuentra un dato o una pista segura es inmensa. En cambio, cuando hay algo que sabemos existe, y tras búsquedas infructuosas no conseguimos dar con ello, nos produce una cierta frustración, que puede llevarnos -incluso- a abandonar la labor acometida y echar por tierra tantas horas dedicadas.
Pero, a veces, vuelve a aparecer una luz, y nos hace reemprender la tarea, sólo aparentemente dejada de lado, ya que en realidad nunca se alejó de nuestra intención.
En mi camino de recopilación de datos de todo lo relacionado con ANTONIO JOSÉ, encontré varias referencias -que ahora no voy a citar- a un artículo de Andrés Ruiz Tarazona, que -según se dice- fue publicado en EL PAÍS, de fecha domingo 4 de diciembre de 1977, pág. IX. Aunque tengo localizados frases y párrafos del texto, no he conseguido ver el original completo, ni digitalizado ni en papel. Preguntados en la hemeroteca, ¡¡¡no guardan ningún ejemplar!!!
Quiero hacer una llamada a ver si alguien conserva el correspondiente a esa fecha. En internet, en ocasiones se dan muchas sorpresas.
Sería magnífico que el mismo Andrés Ruiz Tarazona, leyera mi mensaje y de algún modo se pusiera en contacto. Quizá él guarde una copia, o un recorte, en su archivo. Vi su estupenda intervención en el documental PAVANA TRISTE. ANTONIO JOSÉ, y he visto varias veces la película completa.
Estoy completando todos los apuntes para editar un libro -corrigiendo errores aparecidos en diferentes publicaciones-, y así de algún modo dejar constancia de los datos cotejados, dispersos en multitud de revistas, diarios, citas en blogs, páginas de internet y demás.
Mi intención, no es otra que se conozca la verdad de la gran persona que fue mi paisano Antonio José, en unos años en los que la pobreza económica del pueblo, la hipocresía de la clase religiosa, las miserables envidias del talento ajeno, la incultura de tanta gente en el poder provinciano aupada por los apellidos que se eternizaban en pedestales y alabanzas inmerecidas continuadas manifestadas en prensa y Boletines, la corrupción de los que se venden por unas monedas y vanos halagos, y ...la locura militar acarrearron tanta desgracia.
Y simplemente, me gustaría que -después de mi aportación humilde como un grano de arena, la cual espero registrar en breve-, no hubiera absolutamente nadie que -en pleno siglo XXI-, y en las circunstancias que le quitaron la vida, creyera -engañado- que las últimas palabras de Antonio José fueron su grito "¡Viva la Música!". Sólo con ello, ya me habré dado por satisfecha.
Gracias.
---
https://www.youtube.com/watch?v=95gmMmYK07k
..."En opinión de Andrés Ruiz Tarazona, «las Danzas burgalesas se pueden colocar junto a las mejores Danzas españolas de Granados.»
RITMO, p.52. (noviembre 1979) Miguel A. Palacios Garoz
Como tenemos
anunciado, mañana, tendrá lugar en el Teatro Principal, la fiesta escolar a
beneficio del niño.
La Asociación de
Amigos de la Escuela, que tanto interés se toma por todos aquellos actos que
redunden en beneficio del niño, hace, unida a los profesores y alumnos un llamamiento
al pueblo burgalés para que contribuya con su generosidad, asistiendo a tan
simpático acto.
La entrada será
por invitación, quedando a voluntad dar aquella cantidad que más gustaren, pues
los niños siempre se lo agradecerán.
Pueden ser
recogidas las invitaciones en casa de Hijos de Santiago Rodríguez, Laín Calvo,
Casa Denis, Plaza Mayor.
Los señores
socios, tendrán reservadas sus invitaciones en la escuela de San Pablo, de doce
a una y de cinco a seis.
Transcribo del libro En
tinta roja. Cartas y otros escritos de Antonio José de Miguel Ángel
Palacios Garoz (2010):
pág. 69 […]«el
10 de julio Antonio José viaja a Pamplona a presenciar el encierro de los
“Sanfermines” y luego llega hasta Roncesvalles. A su vuelta, el sábado 18 de
julio tiene lugar una “fiesta escolar a beneficio del niño”, organizada por la
Asociación de Amigos de la Escuela en el Teatro Principal, en la que un coro
infantil dirigido por Ángel Juan Quesada canta, por última vez en vida y en
presencia de Antonio José, sus obras Verde
verderol, La mañana, Golondrinas e Himno a Castilla. En el ambiente se
respira la tensión del inminente golpe militar.»
--
A MODO DE COMENTARIO
Cuando emprendí la investigación sobre la
biografía y la obra de AntonioJosé, no pensaba que se iba a prolongar durante
tantos años. Esto, que desde luego no es lo mejor, por otro lado, ha permitido una
visión en perspectiva, y analizar algunos detalles con mayor precisión, al haberse ampliado los legados de algunas personas fallecidas.
Hasta que hagan público el contenido del
Fondo de Antonio José, iré haciendo pequeñas entradas en el blog. De este modo,
lo que aquí aparece publicado puede presentar una apariencia de desorden, pero advierto
que no es así como lo guardo en mis apuntes.
Me hubiera gustado que ‘Diario de Burgos’
estuviera digitalizado. Al menos todo el siglo XX, y por supuesto los años 1936
a 1939. Es increíble, que no se haya conseguido ya, y que la ciudad no lo haya
reclamado. ¡Cuánto dificulta la búsqueda de información!
Algunas copias de los ejemplares de la
hemeroteca aparecen casi ilegibles.
Como pudo comprobar Antonio José, la
envidia es amarilla. Él empleó alguna vez esta palabra horrible "envidia" en sus cartas, pero
siempre dándole un sentido como el que quiero que se capte en este escrito
mío:
¡Qué envidia da ver el acceso fácil para
la investigación de documentos en otros archivos!
¡Qué envidia ver digitalizada prensa de
otras ciudades!
¿Conseguiremos vivir para ver algún logro
en este caso?
Miguel Ángel Palacios Garoz, en su magnífico libro 'En tinta roja. Cartas y otros escritos de Antonio José', del año 2002, -en la Introducción- páginas 11 y 12, dedica unos párrafos de "agradecimiento a todas aquellas personas e instituciones que me han ayudado en mi trabajo y han contribuido a hacer realidad esta publicación" y a continuación da una relación de: "las personas ya fallecidas, muchas de las cuales convivieron con Antonio José y me transmitieron el testigo de su vida y de su obra:
Alfredo Castrillo Gato, Fernando Martínez-Burgos González, P. Jorge de Riezu, Ángel Manuel Ruera Pablos, Ángel Sagardía, Federico Salvador Puy, Emilia y Concha Sidar Puras, José Subirá, Julián Vizcaíno Fábregues."
"La nómina de las personas vivas afortunadamente es mucho más extensa" [...]
[...]"Por último, he de hacer constar mi gratitud a estas instituciones: Archivo de Compositores Vascos "Eresbil", en Rentería (Guipúzcoa); Archivo de la Diputación Provincial de Burgos; Archivo Manuel de Falla, en Granada; Archivo Municipal de Burgos; Archivo P. Donostia, en Lecároz (Navarra); Archivo de Villa y Hemeroteca Municipal del Ayuntamiento de Madrid; Biblioteca del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid; Centro de Documentación Musical de la Generalitat de Cataluña; Dirección General de Instituciones Penitenciarias, del Ministerio del Interior; y muy especialmente al Instituto Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Burgos, por editar esta obra."
(Veamos, en -p.155- de este mismo libro: 'En tinta roja. Cartas y otros escritos de Antonio José', un fragmento de lo que -en una postal- escribía Antonio José a D. Norberto Almandoz,
Burgos, 29 diciembre 1931
[...]Muchas gracias por el concepto elogioso que tiene de mis obras.
¿Qué es de mi vida? Trabajando mucho sin utilidad ni lucimiento y sufriendo
silencios culpables de crítica y aliento. Tan sólo el meritísimo músico José Subirá está espontáneamente ocupándose de mí en distintas publicaciones.
Absolutamente nadie más. No me desalienta la injusticia claramente manifiesta;
pero me resta estímulo para hacer labor cien veces más copiosa y mejor. Entre
los músicos y críticos españoles sólo hay: envidia en algunos, mala voluntad en
bastantes, ignorancia en muchos, pereza en todos. ¡Así nos va!” [...]
Continuará...
A modo de comentario
Cuando se estudia durante años la biografía de un personaje y se le llega a querer, se toma aprecio también a las personas que lo querían.
D. José Subirá, el hombre honrado, que cantó verdades, y tuvo problemas con los poderosos de la Junta Nacional de Música y Teatros Líricos, en 1931, fue gran amigo de Antonio José, a partir -precisamente- de junio de ese mismo año.
Antonio José depositó su confianza en él, y supo corresponderle. La honradez era característica en ambos; les unía -además-, el amor por la música, el deseo de compartir la cultura, y el trabajo por lograr un mundo mejor.
Hay constancia -durante muchos años- de su recuerdo y cómo se refería a él cuando tenía oportunidad. Don José Subirá, no olvidó nunca a nuestro músico.
Hoy, 114 años después, se me ha ocurrido preparar esta entrada, como homenaje y recuerdo. (He transcrito el contenido del trabajo de Antonio José, su título "Coplas Sefardíes". Ocupaba las páginas 413 a 418.Apareció publicado en el Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Burgos, en el Número 42. Primer trimestre de 1933.)
“Coplas
sefardíes, o canciones judeo-españolas. Así se titula un cuaderno de música
para canto y piano que el autor, Alberto Hemsi, me manda desde Alejandría por
mediación de mi admirado amigo José Subirá. Un cuaderno de música pleno de
eufóricas sugerencias. Un rico estuche donde se guardan las canciones que mayor
sorpresa pueden producir a un enamorado del canto popular. Un magnífico venero
de posibilidades folklóricas de insospechado valor. En la portada, como una
invitación a nuestra curiosidad expectante y ávida, está la noticia de dos
países y dos fechas que, con relación al contenido del cuaderno, es todo un
poema de nostalgia y de ternura; aunque para nosotros represente un suave
reproche por diversas razones…
El autor escribe
luego en una breve nota que “estas melodías populares, conocidas con el nombre
genérico de coplas o romansas han
sido recogidas en Rodas, capital del Dodecanaso italiano, entre la población
judía denominada sefardípor su
origen español, y presenta un evidente interés histórico.
Antes, el erudito
musicólogo José Subirá, estudia en un jugoso y extenso prefacio “el
orientalismo hispanista del compositor A. Hemsi” En ese escrito se demuestra que
la música popular española “fue enriquecida por la sucesiva concatenación de
diversos dominadores yde
civilizaciones disímiles y cómo esa misma música después emprendió viajes de
exportación en todas direcciones”. Los moriscos y los judíos sacaron estas
canciones de España “cuando una política regia, deseosa de afianzar la unidad
nacional en lo religioso y en lo étnico, tras la conquista de Granada y el
descubrimiento de América, les impuso el abandono de una tierra donde ellos y
sus antepasados habían vivido como en su propia patria”.
Los judíos expulsados en 1492 de España se expandieron por el mundo llevando en el bagaje
de sus recuerdos la canción popular aprendida en nuestro suelo, y nuestra canción
vernácula expresó fuera de España el íntimo sentir de los judíos desterrados.
Tras cinco siglos de exilio los judíos españoles han conservado puro el tesoro
musical que sacaron de España, sin quererse desprender de esa bella reliquia,
que no otra cosa representa para ellos tan hermoso patrimonio espiritual.
El caballero
Alberto Hemsi, compositor y director de la “Edition Orientale de Musique” de
Alejandría (Egipto), nos asegura en su nota que los judíos del Próximo Oriente,
en general, y los de Rodas en particular, han conservado con fidelidad
asombrosa no solamente el idioma de la antigua Castilla, sus usos y costumbres,
sino también numerosos poemas populares que actualmente forman parte de su vida
cotidiana.
El mismo autor
pondera la dificultad que ha encontrado para fijar con precisión las líneas y
las formas de un texto literario trasmitido oralmente desde hace cinco siglos. Ha
observado ahincadamente las manifestaciones privadas y públicas de la vida de
los sefardíes de Rodas celebradas en diversas épocas del año en los barrios
medievales que antiguamente fueron habitados por los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, de cuyas costumbres parece desprenderse el efluvio de
una arcaica poesía. Y antes de publicar este primer cuaderno de coplas sefardíes ha tenido que comparar con
paciente escrupulosidad las diversas versiones literarias y musicales de un
mismo poema solicitando el concurso de gran número de personas de todas las
edades y de la más variada condición social, hasta lograr la forma que parecía
acomodarse más justamente a la lógica y a la tradición probable. Para la
apreciación de esta labor penosa hay que añadir que algunos poemas fueron
transcritos en caracteres hebreos denominados rachi, los cuales forman una escritura usada entre los judíos de
Oriente y a esta transposición gráfica atribuye el autor determinadas anomalías
fonéticas que con precisión notable señala en el breve introito de su obra
admirable, obra que para nosotros los españoles debe ser ejemplo folklórico,
por su belleza, por su interés, por el minucioso esmero de su exposición y por
el discreto modernismo de su tratamiento armónico. Labor delicada de orfebre
que prueba como pocas la sapiencia de un maestro.(En España sólo sé de un compositor que haya
sabido trabajar de un modo tan nuevo
y tan limpio la canción popular: El P. José Antonio Donostia en sus Trois chants basques).
Porque es casi general entre
nuestros compositores el usufructo de una tonada popular, apuntada con más o menos precisión por cualquier
folklorista dilettante, a la cual empaquetan anacrónicamente entre acordes
etiquetados de tónica y dominante, sin estudiar antes la intención de su forma,
de su ritmo, de su melodía, de su tonalidad... El resultado es esa baraúnda
de cancioneros, de danzas y de coros pseudopopulares que nos dan por buenos los
más ineptos músicos de hoy, completamente horros de técnica y hasta de sensibilidad
lírica. Que si la canción popular requiere fino instinto para su degustación,
también necesita por parte de quien ha de trabajarla especialísimas cualidades.
Y de un modo singular la canción popular española por los distintos componentes
que nutrieron la raíz de su lejano abolengo en el constante devenir de tantas
civilizaciones como pasaron por España y que fueron dejando aquí un sedimento
lírico originalmente abigarrado, que más tarde había de formar la riquísima
solera de nuestra canción campesina.
Nosotros, por descuido, por desaliño,
hemos ido quitando las curvas amplias y las pequeñas aristas de la melodía
popular, y así la hemos ido dejando monótona y fría, hasta encontrarla hoy
insípida en la gran mayoría de los casos, y así la vemos ahora sin aquella
pátina arcáica que era su mayor encanto. Si las raíces del canto popular
tomaron su profundo jugo, como se cree, de las antiguas melopeas religiosas del
canto gregoriano litúrgico, es cosa que parece bastante problemática al
observar la rigidez—hablo siempre en general—de estas canciones populares que
hoy vemos y oímos en libros y obras corrientes. El verso está descuidado; su
aplicación a la tonada parece postiza y a veces atroz, en una amalgama burda;
versos que no tienen sentido o que está manifestado groseramente, tal como si
fuese la improvisación de un coplero zafio. El ritmo lo vemos encasillado,
oprimido por la sequedad métrica de un compás a dos o tres partes, sin otro
matiz en la expresión. Hasta la vulgar influencia ambiente ha destruido la
ingenuidad y la gracia del canto popular, adaptándolo poco a poco, con mil
torceduras cada vez más acusadas, al plebeyo gusto epidémico de las musiquillas
callejeras de nuestros depauperados componedores de zarzuela, revista y cuplé.
Advierto de nuevo que la visión de nuestro vastísimo campo folklórico no es tan
pesimista en su totalidad, y si mucho malo hemos recogido, también hemos
encontrado motivos de tan subido valor que por sí sólos demuestran la
inagotable riqueza lírico-popular española.
Pero es que en
estas coplas sefardíes que comento
veo a Hemsi trabajando con un criterio, una precisión y un talento casi únicos
por poco corrientes. Tanto el poema como el motivo popular están tratados,
repito, con verdadero mimo. Y la parte pianística que acompaña estas canciones
es suelta de escritura, libre, de gracioso desenfado. En ella fluye el ritmo
espontáneamente, con independiente holgura. Quizás, aquilatando con un poco de
rigor, esa libertad risueña de la parte pianística desdibuje algo la sencillez
de la línea melódica; pero es un momento: el buen sentido del autor clarifica y
ordena todo al punto.
Para terminar, nada
mejor que unos ejemplos demostrativos. Obsérvese en ellos la serenidad y la
gracia de su intención, tan simple, tan bella, tan pura como el retozo o la
melancolía popular.
'Ansí dize la
nuestra novia'..." [...]
(Enlazo unos videos que unos usuarios han dejado en YouTube):
"Detalle
interesantísimo en la tonalidad de estas coplas
sefardíes esla constante oscilación
en sus cadencias entre el tono mayor y el menor, con una sensación imprecisa de
ingenuidad suave y un encanto indefinible; es detalle muy característico en la
música hebrea y en la oriental generalmente.
Y ahora a esperar
nuevos cuadernos de música sefardí recogida y trabajada por el caballero
Alberto Hemsi, a quien fervorosamente aplaudo y admiro." ANTONIO JOSÉ
--
Enlace en PDF: http://riubu.ubu.es/bitstream/10259.4/451/1/1133-9276_n042_p413-418.pdf
Tres canciones: 1.- No paséch por la mi sala 2.- Durme, durme, hermosa Dorzella 3.-Ansi dize la nuestra novia
NOTA
Este artículo -completo o parcialmente- con algunas variaciones después de que Hemsi desde Alejandría -en octubre 1935-, (*) enviara a Antonio José su 4ª serie de Coplas sefardíes, publicado
Aparece citado en DOY FE, de Antonio RUIZ Vilaplana, publicado en 1938, en el capítulo X - (pp.103 a 113), titulado: 'La ejecución de Antonio José, el músico poeta'.
página 112 [...]"Era un artículo firmado por Antonio José, sobre la música sefardí, y en él el articulista relacionaba tal música, por su raíz popular con la música folklórica castellana."
..
En pp.79-80-81 (Coplas sefardíes) en el libro
ANTONIO JOSÉ MÚSICO DE CASTILLA,
biografía que en el año 1980 publicó la Unión Musical Española, patrocinada por el Excmo. Ayuntamiento de Burgos y la Dirección General de Música. Autores: Jesús Barriuso Gutiérrez, Fernando García Romero y Miguel Ángel Palacios Garoz. Prólogo de don José Subirá.
--En pp.354 a 357 -libroEN TINTA ROJA, cartas y otros escritos de Antonio José (publicado año 2002)
(*) En carta de 29 octubre 1935, de Antonio José a don José Subirá (pág.201) libroEN TINTA ROJA, cartas y otros escritos de Antonio José (publicado año 2002)
En la presentación del proyecto, se refieren -muy acertadamente- a la importancia del estudio llevado a cabo por Miguel Ángel Palacios Garoz, en su libro: ‘En tinta roja: cartas y otros escritos de Antonio José', Burgos,2002. --- Como antoniojoseista que me considero, celebro las palabras que se escuchan a la directora del Archivo, en el video que nos presentan, con el título: Con Milagros
Moratinos en el Archivo Municipal de Burgos
El Archivo, ubicado en el Palacio de Castilfalé junto a la Catedral, culmina en
2006 la adquisición de su legado a la familia de Julio Martínez Pascual,
sobrino de Antonio José.
--
(No me resisto a transcribir el audio del
video de 3,01 min.):
"Pues
la verdad es que fue todo un proceso muy fácil muy amigable y muy seguro porque
casi desde el principio teníamos la plenaseguridad deque la
Corporación Municipal iba a aceptarla
adquisición de este legado.
A
través de Alejandro Yagüe que fue el portavoz oficial de la familia. El proceso
empezó en octubre del 2004 y terminó el 19 de enero del 2006, momento en que
los documentos y otros objetos entraron a formar partedel
Fondo documental del Archivo Municipal y de la Memoria colectiva de la Ciudad
deBurgos.
Fundamentalmente los documentos son partituras musicales,
unas originales y borradores de esas partituras. También hay bastantes apuntes.
Esta documentación se enriqueció con la donación que hizo Miguel Ángel Palacios
Garoz de la copia de las cartas que él había publicado en el libro ‘En tinta roja.
Esta documentación que en un principio eran 104, partituras hoy son 152 las que
tenemos. O sea, nosotros hemos ido aumentando la donación que nos hizo la
familia. Hay también una importante colección de fotografías que de alguna
manera nos ayuda a recomponer en imágenes la vida de Antonio José. Desde el
archivo ya estamos preparando estos documentos para que a finales de octubre o
principios de noviembre no sólo la información sino también los documentos
especialmente las partituras sean de acceso público.
Como
archivera cuando recibí los documentos quise empezar enseguida a realizar el proceso
técnico de descripción y catalogación pero luego reflexioné y dije que no, que
quería conocer primero a Antonio José y luego meterme con su obra. Y un documento que me haya impresionado especialmente, pues las últimas cartas
que pudo escribir Antonio José o esas postales que sí que tenemos y que enviaba
a Consuelito, su amiga del alma. Al tener en mis manos esas partituras en tinta
roja, he sentido en muchos momentos una emoción. La posibilidad de reinventar
porque no se puede revivir la vida de una persona como Antonio José que estaba
entregado a su profesión, a su formación, a su Ciudad, y que de repente se
corta todo y desaparece de una forma que, en fin."
Se me ha ocurrido preparar esta entrada, pues desde hace unos días que conocí el video, publicado en la web de los realizadores del documental sobre Antonio José,
siento la alegría que representa -al fin- saber que pronto -ya-, podremos disponer de la información, en la que encontraremos las piezas que completarán el mosaico en honor de este gran músico y persona.
La sensación, con la excelente noticia, ha sido comparable a la que se describe en la canción Los zapatos (Les souliers) de GuyBéart, que de forma tan estupenda versionó Joan Manuel Serrat.
Dejo enlazadas ambas interpretaciones, que -usuarios admiradores-, con las imágenes que les inspiraron, subieron a YouTube.
Antonio José, con boina.
( hablaremos de esta fotografía, y de ese abrigo de cuero ) pág.69'Antonio José, músico de Castilla' -1980 Barriuso, Jesús - García Romero, Fernando - Palacios Garoz, Miguel Ángel Unión Musical Española
--
A modo de explicación
Son muchas las horas y los días que he dedicado al estudio de todo lo relacionado con
Conocerlas, servirá de enriquecimiento para todos.
http://antoniojose.org/
En el enlace del documental encontramos un tesoro existente en el Archivo Municipal
-que andábamos buscando-, y que desconocíamos. Celebramos la noticia de que pronto estará al alcance de todos los que quieran investigar.
Hay varios detalles que deben conocerse y publicarse, y que tienen que ver con toda la documentación que durante tantos años, como un sagrado tesoro, guardó y cuidó su familia:
1.-Inventario completo -listado total y desglose- del Fondo de Antonio José. "Su archivo musical, fue comprado a la familia por el Ayuntamiento en 2006. Está integrado por un centenar de partituras de diferentes géneros musicales, así como el piano del compositor, un busto, un retrato y algunos libros. Este fondo se enriquecerá con copias de documentos existentes en otros archivos y centros de documentación."
2.- Cantidad exacta (en dinero) recibida.
----
Iremos viendo datos para poder apreciar la importancia de su obra:
Antonio José vivió entregado a la música, y enamorado de ella. Toda su vida fue trabajo y dedicación, para compartir con los demás su belleza y disfrute. Así, escribió:
[...]"mi trabajo me satisface, me interesa, y me proporciona alegrías y emociones inefables.[...]la cultura hace al hombre bueno."
Una vez más, mi reconocimiento a la publicación en Triunfo, (año 1971), de Santiago Rodríguez Santerbás, de la que ya hemos hablado.
Fueron muchas las personas que apreciaron a nuestro músico, y reconocieron su talento. De todas se habla en el libro:
También, quiero recalcar mi gran admiración a una persona honrada -como él-,
don José Subirá,
culto, y amable, su gran amigo catalán,
de tanta importancia en su vida desde los años 1931a1936,
y fiel conservador de su recuerdo, hasta su fallecimiento a los 97 años - en enero de 1980-.
En mi modesta opinión, la Ciudad de Burgos -hasta ahora- no ha pagado la deuda contraída con una persona a la que se le quitó la vida. Y menos, si no se publica, toda la verdad, con nombres y apellidos. El tiempo borra y hace desaparecer los recuerdos y las gentes.
Lo que hace cada cual, es sólo su responsabilidad. Los hijos o los nietos, no son culpables, pero sí lo son, si conociéndolo lo enmascaran. Y de los que -pudiendo saber-, prefieren ignorar, ¿qué decir?
Algo que me molesta, es que se hable de "su última frase": ¡Viva la música!
Y en un día como hoy, 20 de Noviembre, quiero que conste mi rechazo a mantenerlo.
En ninguna cabeza cabe que su grito postrero, en sus circunstancias, fuese ese: ¡Viva la música!
En fin. Continuará.
(*)Manuscrito inédito -1929- (Recogido en el libro ' En tinta roja, cartas y otros escritos de Antonio José' pág. 324)
--
Enlazo de YouTube:
https://www.youtube.com/watch?v=HGLUyanq4To
Ay, amante mío
CONCURSO NACIONAL DE CORALES ANTONIO JOSÉ - BURGOS